sábado, 10 de noviembre de 1584

Edad:
57 años

Relato del día: Juramento del Príncipe Felipe en San Jerónimo el Real.

Llegado el dia del juramento, por la mañana sacaron al Principe de palacio, su aya, en una carroza descubierta y le llevaba en su regazo asentado. Pasearonse por todo Madrid. Iba todo el mundo acompanándole (no cabian las calles y plazas de gente; el Rey Catolico, su padre, con la señora Emperatriz, y con las serenisimas Infantas y el cardenal y arzobispo de Toledo, vestido de pontiical, muy solemnemente, con musica y grandes voces.

Estaba el Principe sentado en su trono real junto al altar mayor, al lado del evangelio, y del otro coro estaba en otro el Rey Católico. Estaban al lado del Principe su ayo D. Luis de Requesens, comendador mayor de Castila, y su aya, una senora muy principal, para si quisiera algo, como era tan nino, por no tener entonces más que seis años.

La señora Emperatriz estaba en su ventana; las serenisimas Infantas con sus damas estuvieron en un cadahalso que para este efecto se hizo. Llegada la hora del juramento avisaron a la señora Emperatrizy bajó de su ventana, porque ella fué la primera que hizo el juramento como Infanta de las Españas.

En asomando que asomó por la iglesia la salió a recebir el Rey Católico y la llevó de la mano adonde estaba el Principe. Tenianle enseñado que saliese a recebir a su padre y agüela (1), cuatro o cinco pasos con el sombrero en la mano, y ansí lo hizo, y llegado el Principe hizo su mesura a padre y agüela. Estuvo el Príncipe siempre en pie mientras duró el juramento, y descaperuzado, por estarlo su padre el Rey Católico y la señora Emperatriz. Acabado el juramento salió los cuatro o cinco pasos de su silla acompañando a su padre y agüela; luego le mandaron tornar.

Puesta ya en su lugar la Cesárea Emperatriz y el Rey en el suyo, luego vinieron las serenisimas Infantas a hacer el juramento. Hacian una gran reverencia al Santísimo Sacramento, y otra al Rey su padre. Y como lo hicieron estas señoras lo hicieron todos los que después de ellas Ilegaron, sólo añadieron una reverencia a las Infantas.

Cuando llegaron las serenísimas Infantas a la silla del Príncipe le hicieron una grande reverencia; él sólo se alzó de la silla, y las quitó el sombrero y se le tornó a poner luego, y se sentó. Acabado,se despidieron, y le tornaron [a] hacer su mesura y él hizo el mesmo cumplimiento, y no más, y se tornaron a su asiento.

Luego llegó el Almirante y tras él el Condestable, y luego el marqués de Villena y ansi fué hasta el cabo. El postrero fué el arzobispo de Toledo, que como él tomaba el juramento no había podido antes. Guardó el Príncipe con él lo que con sus hermanas las serenísimas Infantas, y con esto tuvo fin aquel espectáculo. 

Duró muchas horas; hubo mucha fiesta este día en la corte, y mucho más en palacio. Dicen hizo el Rey este día muchas mercedes a muchos caballeros. Lo más que hubo que ver en esta fiesta fué ver darse dey de cachetes a dos marquesitos, meninos del Príncipe, y muyforma, y se hicieron sangre en los dientes y narices, y los miraban todos cómo se pegaban. Y en esto se acabó la fiesta, que duro desde la mañana hasta bien tarde. Tornóse el Príncipe con la majestad que vino.

Notas

(1) La Emperatriz era hermana de Felipe II y, por tanto, tía de Felipe III, pero, el padre Sepulveda, como se ve la llama agüela del Príncipe. 

Fuentes

Documentos para la historia del Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial 

Vol. IV. Historia de varios sucesos y de las cosas notables que han acaecido en España y otras naciones desde el año 1584 hasta el de 1603, escrita por el P. Fray Jerónimo de Sepúlveda, "el tuerto", monje jerónimo de San Lorenzo el Real de El Escorial.

Publicados y anotados por el P. Fr. Julian Zarco Cuevas

 Publicación: Madrid, 1924 (Imp. Helénica)

 

 

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