lunes, 21 de enero de 1585

Edad:
57 años

Relato del día: Estancia en Alcalá de Henares y llegada a Guadalajara y al Monasterio de Lupiana.

El dia siguiente rezó una oración en latin el señor Ascanio Colomna, caballero romano á quien la Universidad habia dado este cargo, según lo tienen de costumbre. Lo cual, habiendo entendido Su Majestad, mandó que la misma se dixese en romance para el Príncipe é Infantas, y por esta razón se fué Su Majestad con todos los suyos al estudio y oyó al dicho señor Colomna decir la dicha oración en ambas lenguas.

En el mismo tiempo se ofresció quese hizo un doctor , y el bedel, como tiene de oficio, dio á Su Majestad, como á los demás doctores, un par de guantes y dos reales de plata, y lo recibió con mucha voluntad y amor.

Acabada la devoción que las Infantas tenian á los santos patronos desta patria, y habiendo visitado el sepulcro de santo fray Diego, de la orden de San Francisco, en su iglesia, en cuyo regazo se volvieron unos pedazos de pan en rosas, se fueron á Guadalajara, ciudad puesta sobre el mismo rio de Henares, en la cual fueron recebidos con mucho regocijo de los regidores y vecinos y llevados en el palacio del Duque del Infantado donde reposaron.

Esta ciudad es una de las diez y seis que hacen las Cortes de Castilla, vulgarmente llamada Guadalajara, y es nombre arábigo, que en romance quiere decir rio de piedras. Tiene al rio Henares hacia el norte al pié de los collados en que la ciudad está situada. Los Romanos la llamaron Carraca, como dice Antonino, el cual la pone como diez mil pasos de Alcalá en el camino que va hacia Zaragoza, lo cual paresce que hasta hoy cuadra con su sitio.

Es repartida en siete ú ocho parroquias, de las cuales son las más principales la de Nuestra Señora y la de San Gil. Tiene algunas placas, pero pequeñas, y las calles angostas, porque como su sitio es en alto, ocupan las casas de los vecinos las llanuras. Al mediodía de la ciudad hay un arrabal bien llano, en el cual están los conventos de San Francisco y Santo Domingo.

El palacio del Duque del Infantado, cabeza de la casa de los Mendozas, está hacia donde se pone el sol en el verano, muy adrecado de pinturas,estatuas, fuentes y huertos, y tiene al poniente sus estanques de peces y cisnes que nadan en ellos. El edificio es bien viejo, que ya en algunas partes caerla si no lo remediasen con paredes nuevas.

El mismo Duque tiene en otra parte de la ciudad una linda casa de todo género de armas para guerra, y entre ellas hay unas que fueron del Duque de Sessa, de muy gran valor, de manera que las estiman en más que cinco mil ducados. Otras hay muy ricas del mismo Duque del Infantado; otras que le envió por presente el hijo del Papa; otras que fueron de don Juan de Austria; otras de don Rodrigo de Mendoza, su hermano; otras muy maravillosas de ver, que se trajeron de Indias. En suma, se cuentan en la dicha casa ciento y veinte y seis armaduras de caballeros con otros muchos arcabuces y instrumentos pertenescientes á la guerra que en la dicha casa se guardan.

De Guadalajara se fué su Majestad al monasterio de San Bartolomé de Lupiana, de la orden de San Jerónimo, dos leguas de la ciudad hacia el mediodia, y dícese que este es el primero que se fundó de la dicha orden. Aquí tuvo el dia de la Candelaria y recibió la vela bendita, detenién-dose tres ó cuatro dias, hasta que de hecho se puso en el camino de Zaragoza.

Entre tanto los cardenales Granvela y el de Sevilla y el nuncio del Papa, Taberna, y otros muchos embaxadores que siguen la Corte real se fueron hacia Zaragoza por mayores jornadas, porque no habia villa ni lugar en el camino donde toda la gente junta cupiese.

Batalla de Trafalgar - Autor: Frederick Merck
Se trata de una litografía, del famoso pintor gallego, Jenáro Pérez Villaamil (1807-1854), realizada en el año 1844 y procede de su famosa obra " España artística y monumental: vistas y descripción de los sitios y monumentos más notables de España".
Fuentes

Relación del  Viaje hecho por Felipe II, en 1585, A Zaragoza. Barcelona y Valencia.

Por Henrique Cock

Notario Apostólico y archero de la guardia del cuerpo real, y publicada de real orden por Alfredo Morel-Fatio y Antonio Rodríguez Villa,

Madrid, 1876.

(La Relación del viaje que Felipe II emprendió á principios del año 1585 a Aragón, Cataluña y Valencia, para celebrar Cortes en Monzón, jurar al príncipe D. Felipe y efectuar la boda de la infanta doña Catalina, su hija, con el Duque de Saboya.)

 

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